martes, 13 de noviembre de 2012

Reflexiones de una vida fracasada (y IV)


Quizás solo queremos ser felices. Siempre se ha comentado. Siempre se ha afirmado. Pero ese paraje idílico es tan sumamente difícil de encontrar.

Un servidor llega a un punto de su vida en el que no encuentra un rumbo que seguir ni ningún objetivo a la vista. Ni nada con lo que ilusionarse. Ni hablemos de felicidad alguna. Ser una persona nada optimista tampoco ayuda. Es cierto, pero creo que digo las verdades que siento en mi profundo ser.

Serán los tiempos que corren pero desde hace unos meses noto un vacío enorme que me recorre todo el cuerpo. Aunque me agarre a un clavo ardiendo se que me voy a quemar. Y lo haré pronto. A lo bonzo.

1 comentario:

  1. Habla tu parte anciana... ¿dónde está el chico de los ojos azules y la cara de despistado? Sí, ese que conocí hace ya 6 años... y que le dijo a un grande que su sueño sería darle la mano a Spielberg. Ese es el que debe volver, te echo de menos.

    El tiempo pasa... nadie dijo que crecer y encontrarse fuera fácil.

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