sábado, 10 de noviembre de 2012

Reflexiones de una vida fracasada (y III)

He llamado a tu puerta
pero estaba cerrada
y loco por hablarte
he trepado a tu ventana
Y así  un día y otro día
y tú sigues ahí callada
y entonces que me doy cuenta
que para ti no soy NADA.


---------------------------

Que lirica estrofa. Cuánta verdad en tan poco espacio.
¿Para esto vivimos?
Para no ser NADA.
Pues parece que sí.
La gente que más te importa acaba siendo eso, Nada.

Curioso, ¿no? Sí, y nada divertido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario