Los sentimientos son muy poderosos. A veces, incluso,
devastadores. El problema es no poder atajarlos antes y evitar así un dolor que
se extingue con el paso del tiempo.
Quizás, en ese paso del tiempo es donde uno puede recrearse a sí mismo y
hallarse como persona y comprender que las cosas, a veces, son más fáciles de
aceptar.
Vivimos así; y lo hacemos continuamente. Sería fácil vivir
como una ameba o un perro. Tendríamos menos problemas y la felicidad nos
visitaría cada día. Pero no, no somos ningún toro ni ninguna vaca, somos lo que
somos: personas imperfectas en todos los sentidos. Así vamos creciendo y nos
completamos a nosotros mismos poco a poco.
Hay cosas que, sin duda, cuesta mucho entender; muchísimo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario